Estudios de caso: abordando las causas de la pobreza

09 Dec 2025

En la declaración del presidente de la ACI que cerró la Mesa Redonda de Alto Nivel
sobre el Fortalecimiento de los Tres Pilares del Desarrollo Social, que se celebró en
la Cumbre Social Mundial, Ariel Guarco recalcó que revertir una situación que sigue
manteniendo a tanta gente en la pobreza “no depende únicamente de nuestra
capacidad para ayudar a esas personas, depende de la precisión con que
identifiquemos las causas que han provocado, y siguen provocando, este azote...
No servirá de nada seguir discutiendo, en nuestro caso, sobre el papel de las
cooperativas para promover la inclusión, si el paradigma dominante en la economía
mundial sigue siendo generar cada vez más personas excluidas”.

La reducción de la pobreza es un pilar central de la Agenda 2030 (y el primer
Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS)), aunque los avances están siendo lentos.
Se estima que para 2025 808 millones de personas (alrededor de un 10% de la
población mundial) vivirán en la extrema pobreza, sobreviviendo con menos de 3
USD al día (2021 PPA), mientras que el acceso al trabajo, que anteriormente se
consideraba la principal vía de salida de la pobreza, ya no ofrece una garantía para
escapar a la misma, ya que nos encontramos con más de 240 millones de
trabajadores que siguen por debajo de la línea de la pobreza.

Las cooperativas se encuentran en una posición única para combatir la pobreza y
defender la dignidad humana. Al situar a las personas por encima de los beneficios,
crean vías para salir de la pobreza mediante el trabajo digno, un poder adquisitivo
compartido, la inclusión social y la solidaridad comunitaria. Gracias a la propiedad y
toma de decisiones colectiva, promueven una distribución de la riqueza más justa y
generan capital social.

La cooperativa Maasai Kajiado Women Dairy Cooperative es una organización
liderada por mujeres, fundada en Kenia para aumentar los ingresos de los hogares y
apoyar los medios de vida de las familias empoderando a las mujeres, que
tradicionalmente han sido excluidas de la propiedad del ganado y de la toma de
decisiones financieras. Ha crecido hasta contar a día de hoy con más de 5.000
miembros, con más de 3.200 de ellas implicadas de forma activa en Kajiado central,
oriental y occidental. A través de la recogida, procesamiento y comercialización
colectiva de la leche, sus miembros han mejorado el acceso a los mercados, han
asegurado precios más justos y han estabilizado sus ingresos. Más allá de los
beneficios económicos, la cooperativa promueve la igualdad de género, asegurando
a las mujeres el control financiero, promoviendo la sostenibilidad medioambiental a
través de la conservación de los pastos y la recolección de agua, y fomentando la
cohesión comunitaria y el empoderamiento colectivo entre las mujeres masái.

La Associação dos Catadores de Papel, Papelão e Material Reaproveitável
(ASMARE), fundada en 1990 en Belo Horizonte, Brasil, es uno de los ejemplos de
movimientos cooperativos capaces de transformar el trabajo informal y
marginalizado en un medio de vida digno, con mayor reconocimiento internacional.
Antes de ASMARE, los recolectores de residuos, muchos de ellos mujeres,
afrobrasileños o gente sin hogar, trabajaban en extrema precariedad, ganando poco
y sin reconocimiento legal o protección social. ASMARE organizó a estos
trabajadores en una estructura cooperativa, negoció acuerdos formales con el
ayuntamiento y garantizó acceso a los centros de reciclaje, equipamiento, formación
y condiciones laborales seguras. Estos cambios permitieron a los recolectores de
residuos obtener unos ingresos más estables, mejorar su salud y seguridad laboral y
acceder a la seguridad social y a los servicios municipales.

A través de sus actividades cooperativas internacionales, la Agencia agraria
finlandesa para el desarrollo alimentario y forestal (FFD) fundada por Pellervo Coop

Center, ayudó a la creación del Amritpur Social Entrepreneur Cooperative
(ASEC) en Nepal. ASEC, formada por diez grupos usuarios de bosques comunales
del distrito Dang de Nepal, ha crecido hasta tener unos 9.200 miembros,
gestionando la sostenibilidad de los recursos forestales comunitarios. A través de la
formación en emprendimiento, liderazgo y resiliencia al clima, ASEC fortalece los
medios de vida de los usuarios forestales. Gracias a este último apartado de
formación, el FFD está equipando a las comunidades locales con herramientas ad-
hoc para prevenir y adaptarse a los desastres naturales, que a día de hoy son uno
de los principales motores de la pobreza.

Para saber más sobre la manera en que las cooperativas promueven los avances
en el ODS1 lee la nota informativa del IYC

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